En Barraza, un barrio del corregimiento de El Chorrillo donde la historia y la vulnerabilidad conviven pared con pared, un grupo de niños de 6 a 12 años está demostrando algo poderoso: cuando a un niño se le enseña a leer bien, empieza a imaginar un mundo mejor —y a construirlo.
Esa es la premisa detrás de “Aprendamos a leer con el Quijote”, el programa de comprensión lectora diseñado por Fundación Semillas de Lectura y patrocinado por Fundación Trenco, que en 2025 se implementó en Fundación Nueva Generación, una organización que atiende a niños y niñas fuera del horario escolar. Los resultados, recopilados en diciembre, cuentan una historia que va mucho más allá de los números.
Un programa que avanza, de Chilibre a El Chorrillo
La experiencia en Nueva Generación es la segunda etapa de una apuesta educativa que comenzó en 2024 en Chilibre, donde Trenco intervino inicialmente con niños de primero a cuarto grado, y en 2025 expandió su trabajo a casi 200 estudiantes de primero a sexto grado en la escuela C.E.B.G.B. El Ñajú. Ese precedente favorable permitió llevar la metodología a nuevas comunidades.
En Barraza, el programa atendió a 73 niños, agrupados según nivel de dominio lector.
Oficialmente, 62 estudiantes culminaron el proceso, logrando una tasa de permanencia del 82% .
Una clase con fonemas, cuentos y multisensorialidad
Suena técnico, pero el aprendizaje se siente: letras que se “ven, oyen y tocan”.
Las sesiones incluyeron actividades como:
- discriminación auditiva,
- pronunciación de fonemas,
- escucha activa,
- lectura guiada y comprensión,
- escritura y segmentación,
- trabajo en mini pizarras,
- apoyo individualizado para niños con rezago.
La estructura se sostiene sobre una filosofía central: si un niño domina el sonido de cada letra y respira confianza al leer, su comprensión se dispara.
Los resultados: los números que sí importan
Los avances medidos con el Test LEE son difíciles de ignorar.
Entre el Pre-test y el Post-test, los estudiantes mostraron progresos como:
📌 Lectura de letras:
de 27% dominio inicial a 92% al cierre del programa
📌 Lectura de palabras:
de apenas 5% a 60%
📌 Segmentación fonémica:
de 25% a 74%
📌 Comprensión de pseudopalabras:
de 4% a 62%
📌 Comprensión de prosodia:
de 10% a 44%
📌 Comprensión de frases:
de 4% a 24%
📌 Comprensión de textos completos:
de 2% a 36%
📌 Escritura de palabras:
de 2% a 50%
📌 Escritura de pseudopalabras:
de 2% a 50%
Indirectamente, estos porcentajes significan otra cosa: niños que comienzan a leer solos, descifran instrucciones, participan en clase y escriben su nombre completo con orgullo.
Más allá de la lectura: entender a la comunidad
Lo que ocurre en el aula no se puede separar de lo que ocurre en las calles.
El informe recoge hallazgos cualitativos que recuerdan que este logro ocurre en terreno desafiante:
- Familias fragmentadas y ausencia de acompañamiento en el hogar
- Violencia física y detenciones familiares reportadas
- Niños que desconfían de la autoridad porque su realidad los ha enseñado a hacerlo
- Estudiantes que faltan por razones que rebasan lo académico
En palabras del equipo docente: “la identidad social del barrio pesa más de lo que se ve en clase”.
El programa abordó incluso intervenciones emocionales puntuales para contener angustias infantiles y asegurar que aprender siguiera siendo un refugio, no una carga.
Historias que se escriben con progreso
Entre las victorias individuales destacan nombres que merecen ser celebrados —niños que iniciaron como lectores con dificultades graves y ahora leen y escriben con claridad: Lucas, Daniela, Marelys, Caleb y Jacob son parte de ese grupo que cambió su línea base y su autoestima con ella.
El desafío futuro
El mayor obstáculo no fue la metodología: fue la asistencia irregular. Al ser un programa extracurricular y voluntario, muchos niños no contaban con apoyo familiar para garantizar asistencia constante, un recordatorio de que la lectura también necesita aliados fuera del aula.
Aun así, el equipo insistió, adaptó, rediseñó y acompañó —y los resultados lo demuestran.
Una semilla que ya germina
Si leer es una herramienta para navegar el mundo, este programa está entregando brújulas donde más se necesitan.
Lo que empezó como un piloto en Chilibre hoy es un modelo replicable de intervención temprana que:
- identifica rezagos reales,
- atiende necesidades diversas,
- reconoce lo socioemocional,
- forma docentes,
- y siembra hábitos que cambian trayectorias.
Fundación Trenco lo resume con un verbo sencillo, pero cargado de futuro: impulsar.
Impulsar lectura. Impulsar la autoestima. Impulsar comunidades. Impulsar el cambio y el futuro donde la palabra escrita sea una salida, no un muro.
Y sobre todo, este programa se suma a nuestros esfuerzos por aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente:
- ODS 4: Educación de Calidad,
- ODS 10: Reducción de Desigualdades,
- ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas
desde la raíz más poderosa: el aprendizaje temprano y accesible para todos.
Autor:
Fundación Trenco
